LA NOCHE EN QUE LOS PUMAS DEL CU PELEARON EN EL TLACHCO COMO GUERREROS AZTECAS
Por Omar Ureña
El viento de Ehécatl se deslizó en la noche. El espíritu de la tribu carmesí se derritió, fundiéndose con la pesada imagen nocturna que caía sobre Ciudad Universitaria en una noche de ritual espiritual de los Pumas del CU esperando en su templo a las Águilas de la UACH. Esta noche los guerreros del Pedregal alzan su voz a través de la caracol adoptando el color de la guerra de los mexicas: el rojo.

¡Agüelachao! El grito de guerra florece en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria. En su camino a la cancha, el equipo universitario emerge de la puerta del maratón como deidades de ultratumba representando y honrando a los Guerreros Aztecas.
Águilas y Pumas inician la batalla. El novato guerrero, Jahdiel Alejandro Ponce (18), es el primero en llegar llevando el balón del ulama hasta el Aztlán, en una gran escapada de 91 yardas, el joven Puma llegó a esa tierra prometida rodeada de agua. El marcador iluminado marcaba 6-0 a favor de Universidad.
Los Guerreros Aztecas surgieron por primera vez al emparrillado en 1970. La tribu de casco rojo con chimalli dorado se nutrió de los calpullis universitarios en Intermedia como los Gallos de Comercio, los Leopardos de Arquitectura y los Buitres de Medicina. Los heroicos Pumas CU 2024 ahora visten uniformes color rojo y oro ‘Rayo Negro’, la empresa que tuvo la visión de rendir homenaje a los equipos universitarios, el año pasado homenajeando a los Cóndores, esta noche el equipo que practicaba en el Campo #3 de C.U.
En 1974, los Guerreros Aztecas llegaron al juego de pelota para enfrentar a los Borregos Salvajes del Tec de Monterrey en una batalla en la que derrotaron a los becados 26-13. Fue una tarde inolvidable en la que brillaron el quarterback German Capdeville y Alex Malpica, además de grandes jugadas de Tristán Moreno y Gustavo Torres.
Los uniformes de los Guerreros Aztecas fueron evolucionando, el primer casco en 1970 fue rojo con un escudo azteca, posteriormente al casco rojo se le agregó la icónica flecha de balón blanca, seguido en los 1980’s por el casco plateado estilo Ohio State con la flecha roja y en los 1990’s el jersey rojo contrastó con el casco que se volvió dorado; armadura con la que se alzaron campeones de la Conferencia Nacional en 1995 con victoria sobre el Tec Estado de México. El héroe en esa ocasión fue el QB Mauricio Olmos.
Las Águilas de la Universidad Autónoma de Chihuahua pelean, los gritos de combate y las heroicas Goyas emergen, haciendo eco con los tambores de guerra. Es el Tlachco nocturno. Ahí viene el gran QB de los Pumas CU, Leonardo Garza, con su número tres en blanco sobre el jersey rojo y que de nuevo mira al horizonte para liderar una gran serie. La explosión volcánica de la ofensiva de la Horda Dorada incendió a las Águilas con una carrera desbocada de un guerrero defensivo de estirpe, el LB Esteban Solares (9) que anotó el segundo touchdown de la noche. Andrea Martínez patea y hace bueno el punto extra.

Esta noche es un homenaje a jugadores peligrosos de la ofensiva de los Guerreros Aztecas como el WR #8 Gónzalo Bravo, el veloz #10 Francisco ‘El Perro’ Hernández, el RB #29 Juan Manuel Romo y el incomparable #16 Alex Malpica que fueron protegidos por linieros gigantes como José ‘el Oso’ Romero. El enorme Pepé Romero, un jugador físico en la línea de golpeo, un fiero atleta olímpico que literalmente peleó en el ring y en el emparrillado vistiendo el jersey rojo. Pocos lo saben pero en 1976, en una pelea de box de la UNAM, el ‘Oso’ noqueó a Julio César Fernández Ornelas, el tackle de los Cóndores.
La defensa de los Pumas CU 2024 es un grupo sólido que está conformado por jugadores furiosos como el LB Yeshua Ocampo (40) que ejecutó un sack come pasto. La defensa universitaria rinde homenaje a la defensiva de los Guerreros Aztecas que brilló con el pundonor y el coraje de líderes salvajes como José Pérez Trujillo y Mario Durán Zúñiga. Héroes como Fernando Rock quien también fue un jugador agresivo y duro con los Pumas y después se incorporó al equipo rojo y blanco. Se evocan nombres de grandes jugadores herederos de la tradición puma, como Ernesto ‘Agapito’ Navas.
Todavía es el primer cuarto, en 4ta y 18 las Águilas ejecutan un despeje que es tomado por el osado safety Brett Reyes (7), quien corre por la banda izquierda 69 yardas para el tercer touchdown de los Pumas CU y pone el marcador 19-0.
Los Guerreros Aztecas fueron acuchillados al igual que los Cóndores y las Águilas Reales en 1997, desde esa temporada ha existido un grupo de guerreros que mantienen vivas las tradiciones de la tribu, los conocimientos adquiridos en las aulas y en la cancha; grandes profesionales como el Dr. Daniel Olmedo Torres, coaches de alto nivel como Antonio Paz y Eduardo Lozada, jugadores de gran honor como Carlos Medina, jugador del año 1975 y Alfredo “Capitán Sangre” Varela.
El pateador de la UACH Carlos Eduardo Jiménez es el jugador que decisivamente anota un gol de campo para el equipo púrpura y pone el marcador 22-3. Corre el segundo cuarto y ahora la ofensiva de los Pumas sale al terreno aplastando a la Universidad Autónoma de Chihuahua con una carrera de 1 yarda por el centro, las Águilas poco pueden hacer ante la arremetida de los universitarios. ¡Oh Universidad!…escucha con qué ardor entonan tus guerreros este himno en tu honor esta noche. El poderoso Emilio Melo (21) anota un touchdown. Patricio Olvera (10) atrapa un pase en la esquina de la zona de anotación para completar la conversión de dos puntos. Los Pumas CU se van arriba 30-3.
Jugadores únicos y coaches de los Guerreros Aztecas que siempre marcarán historia como el veloz Erick Suárez o el fiero ala defensiva Roberto Soriano. Hoy es noche de la fiesta roja. Ya es el tercer cuarto y las Águilas vuelven a anotar un gol de campo. El equipo del Pedregal responde con el novato Carlos Don Juan (80) quien se escapa por el lado izquierdo de manera impresionante, recorriendo 101 yardas para el cuarto touchdown de los Pumas que se van arriba 36-6 luego de que Andrea Martínez fuera tacleada en el intento de punto extra.

El tercer cuarto continuó, en 2da y 1 el quarterback de los Pumas, Santiago Lovera, dribló a los defensivos para escapar en carrera de touchdown de 21 yardas y así se sintió vibrar el espíritu de los mexicas en esta noche. Fueron tres décadas de historia, de espíritu, de pertenencia a una tribu guerrera sobre la roca volcánica. Éstos fueron los ritos viscerales para que los novatos se convirtieran en Guerreros Aztecas de la UNAM.
En otro 4to down el defensivo de los Pumas CU, Julio César Hernández (15) se lanzó a bloquear la patada de despeje que resultó en safety. Ése es el coraje con el que estos Pumas honran a los Guerreros Aztecas, con esa sangre hirviendo en los sacrificios de pedernal y la imagen impresa de los ‘tlacuilos’. El sol y el inframundo se promulgan en este ritual bajo la lluvia en el Estadio Olímpico de C.U.
En el cuarto episodio, el ataque aéreo de los Pumas se puso en marcha y navajas de obsidiana se lanzaron a la secundaria de las Águilas de Chihuahua con un certero pase de 6 yardas al centro de Santiago Loera a Emiliano Vadillo Mictlantecutli (13), recordándonos el gran brazo de Carlos Mohamed quien fue el QB que en los años 80 flechaba a las defensivas en aquellas tardes de fuego en el Estadio Olímpico.
Se trata del cruce de Guerreros Aztecas de distintas épocas, como Jorge Huerta, Carlos ‘Charlie’ Medina y el poderoso corredor Edgar Pulido. Un esplendor de leyendas escarlatas que fueron entrenados por tlatoanis ejemplares como Manuel “Gallo” Vázquez y Alejandro ‘El canario’ Morales.

Esta defensa de los Pumas taclea con pasión y aplasta al enemigo. Como en el ritual dedicado a Tezcatlipoca, esta noche los Calpixques toman prisioneros a las Águilas con flautas, flores y caña de humo para subirlos hasta las gradas vacías de la tribuna oriente, rompiendo las flautas una a una en cada escalón, y a la altura del pebetero los representantes de las Águilas serán colocados uno a uno sobre el bloque de piedra para apuñalarlos en el pecho con el cuchillo de piedra. Ya se preveía que los cascos de las Águilas serían arrojados sobre las gradas como en los sacrificios en la fiesta de Toxcatl.
El viento golpeó al rival con flechas aztecas, decretando que los Pumas CU van por el campeonato de los 14 Grandes. La tribu del Pedregal concluyó el ritual cósmico colocando el balón en el jersey y elevando un conjuro de guerra a las estrellas para los próximos oponentes, invocando a los cerros, las fuentes y las bestias. La siguiente batalla será el clásico contra las Águilas Blancas del Politécnico. En esta noche dedicada a Tezcatlipoca, los Pumas CU de la Universidad Nacional Autónoma de México sacrificaron a las Águilas de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
¡‘Aguelachao’!… ¡Los Guerreros Aztecas siempre ganarán!
PUMAS CU 51 UACH AGUILAS 6