CRÓNICAS DORADAS DE NOTRE DAME: LOS IRLANDESES TROPIEZAN EN LA BATALLA DE SOUTH BEACH (Por Omar Ureña)

LOS IRLANDESES TROPIEZAN EN LA BATALLA DE SOUTH BEACH

Por Omar Ureña

SOUTH BEND, IN., 31 de agosto de 2025.

La vieja rivalidad entre Notre Dame y Miami volvió a encenderse como brasas ocultas bajo la arena ardiente de South Beach. Fue un choque teñido de color, furia y drama, donde cada yarda se convirtió en un grano de arena disputado en las trincheras.

Jeremiyah Love

Los Huracanes iniciaron con la fuerza de una tormenta tropical: su línea de cuatro sepultó a la ofensiva irlandesa bajo presión constante. Sin embargo, la muralla de Notre Dame corrigió, y con la ayuda del titán Eli Raridon, el juego terrestre abrió grietas entre los muros de coral de Miami. Fue entonces cuando CJ Carr, saliendo de su zona de confort, lanzó un balazo de 7 yardas a Micah Gilbert para el primer touchdown: una chispa de esperanza en medio del desierto.

La respuesta de Miami no tardó en llegar. La presión de Boubacar Traoré rozó el oro, pero un segundo de duda en la secundaria permitió que CJ Daniels atrapara con una mano un pase de 20 yardas que tiñó la arena de naranja y verde. Los Huracanes golpeaban con la fuerza del viento, y el marcador se inclinaba 14-7.

Notre Dame intentó atacar con Jordan Faison y Micah Gilbert, sus gladiadores aéreos, pero la línea ofensiva de Miami pesaba como rocas milenarias. Markel Bell y James Brocker arrasaron el frente, y CharMar Brown atravesó la arena para anotar el 21-7.

Carson Beck (Getty)

Aun así, los Irlandeses Peleadores no bajaron la cabeza. CJ Carr encontró a Jordan Faison en la zona prometida, y el primer “sack come pasto” llegó con Traore venciendo al gigante Francis Mauigoa. El rugido azul y dorado se escuchaba fuerte: 24-24, empate en pleno cuarto cuarto, como dos ejércitos atrapados en un campo de batalla cubierto de arena y sudor.

Pero al final, el golpe decisivo vino del pie de Carter Davis, que con un gol de campo de 47 yardas con 1:04, enterró las esperanzas irlandesas. Carson Beck, en su debut con Miami, lanzó para 205 yardas y dos touchdowns, cumpliendo el destino que lo llevó desde Georgia hasta South Beach.

CJ Carr (Imagn Images)

El coach Gino Guidugli había advertido que la mayor prueba sería la inexperiencia de sus QBs. CJ Carr resistió, luchó y mostró destellos de grandeza, pero Beck convirtió el atardecer en triunfo para los Huracanes, el número 10 del país.

Así, sobre la arena de Miami, con colores desbordados y emociones que rozaron lo épico, los Huracanes vencieron al No. 6 Notre Dame, en una nueva página de esta rivalidad inmortal: la guerra de Convicts vs Catholics resucitó, y la arena volvió a teñirse de gloria y dolor.

NOTRE DAME 24

MIAMI 27 (F)

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