Una misión difícil en Provo: los Irlandeses Peleadores (Nº 2) visitan a los Pumas (Nº 8)

Una misión difícil en Provo: los Irlandeses Peleadores (Nº 2) visitan a los Pumas (Nº 8)

Por Omar Ureña

CHICAGO, IL., 16 de Octubre de 2026.

Los Irlandeses Peleadores y los Pumas de BYU están listos para enfrentarse en el Estadio LaVell Edwards ante 62.000 aficionados, cuyos gritos resonarán con fuerza en el antiguo Cougar Stadium. Este será el tercer viaje de Notre Dame a Provo, Utah.

La última vez que ambos equipos se enfrentaron estando en lo más alto de la clasificación fue en 1993; entonces, Notre Dame —como equipo número 3— viajó a Provo y venció a los Pumas por 45-20.

Jack Kiser (24), derriba a Jaren Hall (3), en el Allegiant Stadium de Las Vegas en 2022. (Spenser Heaps, Deseret News)

Notre Dame se enfrenta a un equipo con un juego terrestre muy potente: los Cougars han acumulado 1.119 yardas por tierra, con un promedio de 6,5 yardas por acarreo.

La explosividad de la ofensiva, bien diseñada por el coordinador ofensivo Aaron Roderick, dependerá de la fortaleza de su línea ofensiva. La tripulación de los hombres grandes ejecutarán esquemas de bloqueo de zona para el juego terrestre, lo que supondrá un duro desafío para el coach Chris Ash y sus linieros defensivos. Se avecina un gran duelo bajo el cielo de Utah.

Notre Dame vs BYU (IMAGN IMAGES)

Los Irlandeses Peleadores llegarán listos y motivados, impulsados por la fuerza de Drayk Bowen (34) y Adon Shuler (8), dos capitanes encargados de descifrar los movimientos de la línea ofensiva rival. Los Irish vuelan en una racha de siete partidos consecutivos limitando a sus oponentes a menos de 100 yardas.

La defensa de Notre Dame es la número 1 del país, permitiendo un promedio de 4,05 yardas por jugada. Los Irish están acostumbrados a situaciones de cobertura uno a uno, y deberán ejecutarlo a la perfección, ya que los receptores abiertos de BYU brillan con luz propia. Kyler Kasper (3) suma 3 touchdowns y Walker Lyons promedia 12 yardas por recepción; habrá que prestarles mucha atención a estos chavos.

¿Cuáles serán los duelos clave? Los dos linebackers de BYU —Cade Uluave (4), con 16 tacleadas y 1 intercepción, y Jake Clifton (31), con 10 tacleadas y 1,5 sacks — se enfrentarán a tres grandes “cohetes dorados” que lideran el ataque terrestre. Veremos con qué rapidez logran leer y taclear a Uluave y Clifton.

El ataque de los Irlandeses Peleadores está liderado por dos jóvenes: Nolan James Jr. (2) y el jugador de primer año Jonaz Walton (20), quien anotó el primer touchdown de su carrera contra Stanford recorriendo 97 yardas. Hay que temer a estos dos, ya que van a castigar duramente a la defensa de BYU. Por supuesto, nadie dice que vaya a ser fácil; BYU cuenta con la séptima mejor defensa —permitiendo 4,33 yardas por jugada— y la décima mejor defensa contra el juego terrestre.

Los soldados de la nave espacial de Notre Dame —su línea ofensiva— son quienes preparan el terreno para un ataque fulminante. No es un grupo para tomarse a la ligera: el tackle izquierdo Will Black, el guard izquierdo Anthonie Knapp, el centro Ashton Craig, el guard derecho Sullivan Absher y el tackle derecho Guerby Lambert. Disfrutan destrozando defensas; el choque de sus cascos, cual meteoritos, es precisamente lo que buscan cada sábado.

Habrá que comparar a los pilotos de cada nave: los quarterbacks. CJ Carr, de Notre Dame, ha lanzado al menos tres pases de touchdown en tres partidos consecutivos; en lo que va de temporada, acumula 16 pases de anotación frente a una sola intercepción.

Por su parte, Bear Bachmeier —el enigmático líder de los Cougars de BYU— registra 1.033 yardas, 8 touchdowns y una intercepción. La consistencia, la serenidad y la experiencia de CJ Carr en partidos de gran presión deberían darle ventaja sobre Bachmeier.

¿Podrán los Cougars seguir el ritmo del número 13? CJ Carr debería buscar explotar las debilidades del safety Tommy Prassas (22), quien a veces tiene dificultades en la cobertura, y del safety Faletau Satuala (11), quien falló tacleadas en campo abierto contra Iowa State. Un arma clave para BYU son sus equipos especiales, particularmente en el bloqueo de goles de campo.

Por parte de los Irlandeses, destaca la presencia de Jordan Faison (6), quien suma 27 partidos consecutivos logrando al menos una recepción. También está Jaden Greathouse (1), con 138 yardas y 2 touchdowns hasta el momento. Es un grupo sólido que atraviesa un gran momento, aunque ahora el equipo deberá ponerse a prueba fuera de casa. Es un desafío de oro.

Jordan Faison (6)

Las naves espaciales chocarán en el oscuro cielo de Utah; el desierto será testigo de una gran batalla entre los Pumas y los Irish en Provo.

Los Cougars no podrán contar con el RB LJ Martin, quien ha quedado descartado; él ha sido el motor del equipo azul y blanco, acumulando 344 yardas terrestres y 3 touchdowns. Así es como se perfila el ataque de los Cougars de BYU; cuentan con el corredor Sione Moa y, por supuesto, con el receptor Legend Glasker (1), quien buscará constantemente escaparse en jugadas de pantalla, play action, pases profundos, ¡lo que sea! Glasker suma 378 yardas, con un promedio de 19 yardas por recepción y 3 touchdowns. También está el novato Journee Tonga (20), quien se propondrá recorrer grandes distancias en el campo.

Legend Glasker (1) (BYUcougars.com)

En cuanto a la defensa de los Irish, habrá jugadores que regresan: Kyngstonn Viliamu-Asa vuelve tras una lesión en el pulgar, mientras que la participación del esquinero (*CB*) Leonard Moore está en duda.

Será, pues, un choque de fuerza —representada por los cascos azules— contra unos «meteoros dorados» que brillan en el vasto cielo del desierto.

Los Cougars podrán, al estilo de la película *Tron*, acelerar a toda marcha en sus motocicletas galácticas rumbo al tercer cuarto, aunque es probable que, para el cuarto periodo, los Irish terminen arrastrando sus máquinas.

Braxston Cave centra el balón a Tommy Rees en el triunfo de Notre Dame de 17-14 sobre BYU
(Michael Conroy/AP)

Hacia el final del último cuarto, Notre Dame buscará una ejecución casi perfecta, con la mira puesta en alcanzar el puesto número 1 del ranking (dependiendo, eso sí, de lo que hagan los Georgia Bulldogs).

El coach Marcus Freeman sabe que cada partido es una nueva misión espacial que pone al equipo a prueba; y como les encanta enfrentar desafíos exigentes, este promete ser un gran encuentro. ¡Prepárense para un fútbol americano de contacto intenso y «cósmico» este sábado!

Pronóstico:

Notre Dame 34

BYU 27

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